23 de Abril 2003

L'esprit de L'escalier

                "The me that you know had some second thoughts,
                he's covered with scabs and he is broken and sore.
                The me that you know doesn't come around much
                that part of me isn't here anymore
"
                        - The Becoming, Nine Inch Nails.

        Me dice "veo que no has cambiado", y a mi se me escapa un "no, no he cambiado". Después recuerdo eso de l'esprit de l'escalier, esas respuestas perfectas que no nos vienen a la cabeza durante una conversación hasta que se termina, lo que querríamos haber podido decir, la palabra precisa (sin sonrisa perfecta ni mariconadas). Me hubiese gustado responder "si, claro que he cambiado, pero lo he hecho hacia lo que yo quería, no hacia lo que tu esperabas", pero no se me ha ocurrido hasta que lo ha susurrado el espíritu de la escalera y ella ya no estaba.
        Para que me perdonen esa tontería críptica, damas y caballeros, les dejo una foto del ensayo del domingo. De derecha a izquierda, el Señor Jose y su camiseta de Mazinger Zeta, el Señor Labayru con cara de inspirado, el Señor Gonzalo con una erección microfonil y P. tapándose, para variar, la cara con un cigarro y humo. De fondo, un sofá con estampado de piel de vaca.

Posted by P. at 23 de Abril 2003 a las 02:40 AM
Comments

P.

Si tuviera una mínima pretensión de abrazar la bonhomia, hacer perdonar mis pecados y dejar de tener pesadillas en las que Kurtz me señala con el dedo y me nombra sucesor en su empresa, alabaría el buen gusto de esta weblog, lo acertado de tus comentarios, lo injusto en muchos casos de la autocrítica que realizas (especialmente de tu indolencia, que es lo que precisamente te distingue como un Negús sobre la miseria de las hormigas) y lo bien que me sienta leerte para afrontar con renovado ímpetu la cotidiana pelea con acreedores impertinentes y monjas con bigote.

Sin embargo, no es así. Mi temperamento envidioso mueve en mi interior fuerzas titánicas ( y antitetánicas, por si me pincho con alguna esquirla de creación-que-se-rompe-en-mil-pedazos). Te salva, de mi demoledora e injusta crítica, mi proverbial pereza.

Te preguntarás por qué te cuento todo esto.

Posiblemente porque el Conde Ciano hace meses que no me dirige la palabra.

Posted by: Mr. X on 24 de Abril 2003 a las 12:51 PM

Estimado, admirado, deseado y otras cosas acabas en -ado Señor Equis:
A ver cuando activa usted la opción de poder hacer comentarios en su weblog para dejarle un marlonbrandiano "ah, el horror, el horror".
Señor Equis, no soy digno de que entres en mi weblog, pero un comentario tuyo y bastará para ponerme cachondo.

Posted by: P. on 25 de Abril 2003 a las 12:00 AM

Somos pobres y mucho me temo que nuestros humildes blogs entre las poquísimas funcionalidades que nos ofrecen no cuentan con esa que sugieres de activar comentarios ...

Posted by: fatalidad on 25 de Abril 2003 a las 09:03 AM

P.

El horror. Es cierto que Marlon Brando es la imagen rediviva de mi Kurtz, el que llena de sudor tropical mi almohada en las noches que no se acaban. Pero me temo que su mención a la imposibilidad de hacer comentarios en la weblog de la que soy mero tenedor ha irritado profundamente al Mandarinato Tecnológico, representado por la Sra. Fatalidad. Como se dice por estas apartadas tierras tibetanas "Ha contado usted dinero delante del pobre". Sumaré esa ofensa a la que ya su personaje tuvo con el Sr. Baco, dios amado.

Posted by: Sr. X on 25 de Abril 2003 a las 09:26 AM
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