20 de Junio 2003

Carcajadas.

        El coche empieza a echar gasolina como un surtidor frente al tanatorio de la M-30, así que hasta que llega la grúa entramos a la cafetería del tanatorio a tomar una cerveza, y yo juego a imaginar la relación entre las caras de los de la mesa de al lado y su respectivo muerto (esa es su tía abuela, ese es el hijo que no le acababa la carrera, esa su mujer y ese el amante de su mujer ) y después, como me canso de ello, pruebo a poner cara de que soy yo el que está allí velando a un muerto.
        Unas tres horas después, el tipo de la grúa descarga el coche en una cuesta frente al taller, pero no se asegura de haber puesto el freno de mano y las dos toneladas y media de Safrane burdeos caen pendiente abajo a toda hostia peinando mi anonadado flequillo. Acaba empotrándose veinte metros más allá contra un Sierra blanco aparcado en la acera.
        Entonces se hace el silencio y yo suelto una carcajada enorme doblándome sobre mi mismo hasta que se me saltan los lagrimones mientras el conductor de la grúa se lleva las manos a la cabeza dando patadas al suelo. Mirar el Sierra con todo el lateral destrozado y a los vecinos en pijama y camisón asomados a la ventana por el ruido del golpe sólo aumenta mi hilaridad, y tengo la certeza de que mañana me van a doler los carrillos como si me los hubiesen pellizcado una docena de abuelas a la salida de misa y tendré agujetas en los abdominales como si hubiese follado.
        Es la misma risa que me sale cuando digo una verdad que suena a mentira, la misma que se me escapa cuando alguien me cuenta su pequeña tragedia particular, la misma que me traiciona cuando me rodea un coro de caras tristes. Siempre que tengo que mostrarme serio y grave me toca apretar los labios y torcer la perilla o incluso taparme la boca para no estallar en carcajadas.
        Me dirán que es un gesto histérico, de tensión, de nervios, pero estoy convencido de que no es así: es solamente el cabrón ese de la voz fría que llevo por ahí dentro intentando ponerme en una situación comprometida. El seguro de la grua, por cierto, cubre todos los daños.

Posted by P. at 20 de Junio 2003 a las 02:39 AM
Comments

q fuette... pero lo de la reparacion inicial, no verdad? eso ya no cuela...

Posted by: Dario on 20 de Junio 2003 a las 12:27 PM

Dígame q era usted el conductor. Vamos, que nos vamos a Navalmoral todos los viernes...

Posted by: eljebi on 20 de Junio 2003 a las 12:34 PM

Pche, no, no conducía yo. En este país todavía queda gente decente que impide que tipos como yo consigan el carnet a la primera.
Y no, no colará lo de la avería inicial, pero si lo del tubo de escape, que ya estaba jodido y ha acabado de destrozarse.

Posted by: P. on 20 de Junio 2003 a las 12:47 PM

Jo macho, estoy releyendo tus textos de ésta época (junio de 2003) y me está mirando toda la sala de ordenadores de la uni con cara de odio por las risas que me estoy hechando...
No quiero hacer comparaciones con los textos de hoy en día, y weno, creo que ya tenemos confi, pero tendrías que retomar ésta actitud, éste tono, o como se llame, supongo que sabes lo que quiero decir...
Un saludo.

Posted by: the thief on 8 de Septiembre 2005 a las 02:18 PM

Ostia! Un comment mio de hace tres años desde la sala de ordenadores de la universidad de Aarhus...
Esto es un poco como la anécdota esa de Smoke en la que un hombre se queda congelado en la montaña y años después lo encuentra su hijo, y se ve cara a cara con él, con aspecto más joven que el suyo propio...

Por cierto "hechando"??? Es sin h, no? Que fuerte...

Bueno, sábado en la Moby Dick a las 9 puntuales tocan Navy Blue, Moongardening Inc (que es un grupo nuevo que tengo con Nano) y SKEjBY.
Está todo escuchable por mi blog...

Saludos!

Posted by: the thief on 10 de Febrero 2009 a las 07:05 PM
Post a comment
















Atención: Introduce el código de seguridad para poder comentar.