4 de Julio 2003

Cuento Sueco.

        Esa mañana P. se levantó aquejado de un terrible dolor de espalda. Su sofá-cama, con quien compartiese tan buenos momentos, había devenido después de años de correrías y aventuras en una trampa mortal de afilados muelles. Con lágrimas en los ojos, decidió que ya era hora de librarse de su fiel compañero y prometió beberse una cerveza a su salud, incinerarlo y agitar un kleenex sucio en señal de duelo y despedida.
        Después partió raudo hacia la mágica tierra de Ikea, una región de colores psicotrópicos y formas agradablemente frías y funcionales, poblada de duendes suecos de sonrisas perennes. Tuvo que cruzar el pantano de los muebles de oficina, el bosque de las lámparas de pie y sobrevivir a las tentaciones de la sección de complementos para críos. Cometió el error de comer allí unas brochetas de salmón, y todo viajero experimentado sabe que quien acepta su hospitalidad y prueba su comida queda allí atrapado.
        Por fin, tras perder el sentido del tiempo y el espacio, tuvo que enfrentarse al Hechicero Visa, que le planteó un doloroso dilema: debía decidirse entre el incómodo pero terriblemente estético futón de madera de haya (Järnvalla) y una cama de 2x1’4 metros tradicional, sin cabecero y muy baja, que ya había aparecido en los sueños de P. hacía tiempo.
        Finalmente abandonó la misteriosa tierra sin ser capaz de elegir, levantando el puño y jurando volver con más resolución, llevándose de recuerdo una torre portacedés, un peluche en forma de murciélago y un flexo, y es que en Ikea viven del encantamiento de las chorradas tiradas de precio que no necesitas y que no ibas a buscar, pero te acabas llevando.
        Y que nadie me venga con que Ikea no es cool (parezco Adrián), que ya lo sé.

Posted by P. at 4 de Julio 2003 a las 09:40 PM
Comments

No sé hasta qué punto Ikea será cool, pero aquí en Sevilla nos abren uno en septiembre y ya está la ciudadanía haciendo palmas con las orejas por "lo moernos que semos"...

Posted by: Adrian on 7 de Julio 2003 a las 02:33 PM

Sois todos iguales...

A mí IKEA me horroriza...

Posted by: fatalidad on 9 de Julio 2003 a las 09:23 AM

A mi me gusta.
Es una perversión inteligente de unos suecos que quieren dominar el mundo.
Tan rubios, tan calvitos, tan cool.
Y su alma escupe alquitrán. Ojo: el murcielago de peluche, o la lámpara infantil con forma de corazón rojo tienen chips de control mental.
Los vasos baratos tienen chips con sabor a queso manchego.

Posted by: Sr. X. on 18 de Julio 2003 a las 10:03 AM

Yo trabajo en Ikea desde hace mas de un ano y medio, aunque fuera de Espana. Por experiencia y observacion podria casi jurar que quien dice que odia Ikea, acaba pasando por el aro.... Triste, pero real como la vida misma. Ademas, quien quiere pagar tropecientos mil euros por algo que en realidad no lo vale? Es que es mas "cool" y "moden-no" decir que se compra en Roche-Bobois o que? Ay, quien este libre de pecado, etc., etc.....

Posted by: Yo curro en Ikea on 2 de Junio 2004 a las 04:04 PM
Post a comment
















Atención: Introduce el código de seguridad para poder comentar.