No suelo tener sueños húmedos. Supongo que el sexo está bastante presente a lo largo de mis trabajos y mis días como para que encima me ronde la cabeza de noche. Y hoy, para una vez que echo un polvo onírico, todo lo que me queda al despertar es la tristeza post coitum. Hay que joderse.
(En otro orden de cosas, un par de indeseables caballeretes han empezado unas tiras cómicas sobre Zonalibre. Aquí está en la que aparezco como estrella invitada. Muy mal documentados, por cierto: todo el que me conozca sabe que yo nunca diría "me cago en sus muertos", sino "me cago en sus putos muertos").