19 de Mayo 2003

P, en el Otro Lado.

        "It was three o'clock in the morning, I couldn't sleep. All of the same thoughts kept racing through my mind over and over and over again. I just wanted them to stop, period. And I thought, well, if I kill myself, I'll stop thinking."
                - A. J. Cairns.

        Lo siento: esta fea costumbre nueva de sobrevivir con tres horas escasas de sueño diario está repercutiendo claramente sobre la calidad y cantidad de mis posteos . Eso si, en este estado alucinatorio producido por el cansancio las cosas se ven desde una perspectiva que me hace pensar que estoy al otro lado del espejo (pero sin rizos rubios), o quizá sea que no he cruzado el velo de legañas que me separan de la realidad.
        Se está bien aquí: los colores se saturan hasta el absurdo, el sol brilla tanto que mis pupilas son una cabeza de alfiler, la gente se mueve extremadamente rápido a mi alrededor mientras yo imito a Aldrin sobre la superficie lunar o hago breakdance como un elefante ebrio. Todo el mundo se empeña en hablarme en ruso y no consigo entenderles, pero digan lo que digan me resulta insoportablemente gracioso. Las horas se estiran ad nauseam o pasan en pelotón sin maillots coloridos: parpadeo y es de noche y con un nuevo aletear de pestañas es de día y así hasta cuatro veces seguidas, y yo a todo ésto sin comer.
        Emprender una acción tan sencilla como poner una cafetera o marcar un número de teléfono requiere una concentración dolorosa y aun así tengo que repetir la operación seis veces antes de llevarla a buen termino. Es la tercera vez en el día que descubro dos cigarros recién encendidos esperándome en el cenicero. Todo esto no me preocuparía si no fuese porque hoy una peluquera ha convertido mi cabeza en un brécol teñido de negro y no he sentido ganas de matarla.
        Y no, no quiero más consejos sobre vasos de leche calientes, recuentos de ovejas, orfidales, trankimazines, lingotazos de vodka, tai chi, nanas, cuentos ni masajes.
        Bueno, vale, los masajes me los quedo si alguien se ofrece a dármelos.

Posted by P. at 19 de Mayo 2003 a las 05:46 PM
Comments

Bueno anda... pues si la situación es realmente desesperada mis manos se prestan a hacer algún que otro masaje :P

Posted by: DryTears on 21 de Mayo 2003 a las 01:36 AM

Yo me ofrezco (si es que alguna vez volvemos a coinicidir...).
No se me esconda, caballero!!

Posted by: Migae on 21 de Mayo 2003 a las 01:53 AM

Yo no me presto, ni siquiera me ofrezco, pero tengo una caja de Sedotime llenita de cápsulas de un rosa fucsia totalmente saturado que os encantarían. Mucho más colorido y efectivo que cualquier Trankimazín u Orfidal... creedme...

Posted by: L on 24 de Mayo 2003 a las 12:27 AM
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