24 de Junio 2004

P, Congelado.

        Hablar con alguien (un alguien cualquiera, ya saben: dos ojos, dos piernas, dos brazos, muchos dientes) en los últimos meses se ha convertido en un tortura. No hay una conversación, por intrascendente que sea, que no me deje sensación de angustia: presión bajo el esternón, anudamiento de intestinos, ligeras nauseas. Angustia o comida caducada, una de las dos cosas.
        Es inevitable que cuando intercambias información el Otro deje traslucir detalles de su vida o de vidas ajenas. Y entonces llega el agravio comparativo: la gente se junta, se aleja, se independiza, se gradúa, les despiden improcedentemente, van a funerales y despedidas de soltero y reuniones de antiguos alumnos, ganan becas y empiezan viajes y dejan de fumar. Se cortan el pelo.
        Y yo sigo aquí, repitiendo los dieciocho desde hace media década y sin visos de ir a aprobar esa materia pendiente. Agarrado al mismo papel mal aprendido y poco ensayado.
        Normalmente me manejo bien en mi porcentaje congelado de realidad donde siempre es mil novecientos noventa y nueve y el futuro brilla para mi. En este estancamiento hay cosas que me gustan. Pero para los demás pasa el tiempo y se adaptan a ello y me lo tiran a la cara como cacahuetes a través de las barras de la jaula.
        Es la sensación, sospecho, del matón de instituto norteamericano (estrella del equipo de baseball) que se queda en el pueblo trabajando en el taller del Viejo Mac mientras sus amigos se largan a la gran ciudad para vivir una comedia de situación.
        A ver si este puto calor descongela un poco lo que me rodea.
        Y no más cacahuetes, gracias: mejor tabaco y una lima.

Posted by P. at 24 de Junio 2004 a las 04:32 PM
Comments

Desde aqui sólo te podemos brindar una pala. No la uses si no es para causar estragos.

Posted by: Entrari on 24 de Junio 2004 a las 04:51 PM

Pero hombre, ¡si somos la inmensa mayoría!
Tú no te agobies, cojones. Al fin y al cabo la vida se trata de comer y follar (porque, ¿tú comes, verdad...?)

Posted by: Somófrates on 24 de Junio 2004 a las 04:52 PM

añadele un par de años a la ecuación, un trabajo hastiante y tres gatos y tendrás mi vida.

Posted by: Towsend on 24 de Junio 2004 a las 05:47 PM

Lo que daría yo por haber conseguido detener le tiempo como tú. Pero fui cobarde y seguí camino hacia el futuro como está escrito en los manuales de "Vida para personas".

Cuando muera y toda la mi existencia pase por delante de mis ojos a cámara rápida no habrá media década en la que la película parece estar en una placentera pausa.

Posted by: Mostaza de Canela on 24 de Junio 2004 a las 05:54 PM

Joer. Nunca llueve a nuestro gusto.

Posted by: Grache on 24 de Junio 2004 a las 06:57 PM

En el fondo lo único que hacemos es regatear años de paro y humillaciones.
Estaba pensando en madurar, no mucho, un añito o dos, pero creo que quizás el año que viene

Posted by: Keko on 25 de Junio 2004 a las 12:37 AM

Eh, yo estoy así desde los diecinueve.

Posted by: Adrian on 25 de Junio 2004 a las 12:08 PM

Es jodido ver como avanza la vida como un tren sin frenos y tu vas dentro, estancado en el pasado, siendo consciente de tu inmadurez y del miedo de cual sera la proxima estacion.

Posted by: sotana on 30 de Agosto 2006 a las 02:08 PM
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