26 de Octubre 2005

Café y balas.

        Una de las facciones del estudio donde trabajo desayuna en la misma cafetería desde hace años. Un par de días a la semana voy con ellos a por mi dosis matinal de cafeína. En el bar se sigue siempre el mismo ritual.
        Se baja una escalera, se camina a lo largo de la barra, se cruza con confianza una minúscula puerta al fondo (bajo la mirada atónita de los clientes no habituales) para recorrer un oscuro pasillo que pasa por las cocinas, donde saludamos a los blanquidelantaleados cocineros y a los uniformados camareros con familiaridad casi de propietario, todos nosotros en fila, normalmente de negro, para llegar finalmente a un salon privado de ambiente denso, entre cutre y acogedor, y sentarnos en nuestra mesa con mantel a cuadros.
        Y basta que ese día haya decidido ponerme una americana oscura para que con cada paso que doy hacia la mesa note el bamboleante peso de una pistola en el sobaco, y en lugar de pedir un café solo parezca más adecuado un plato de spaghetti o un escalope a la milanesa acompañado de vino de Marsala.
        El desayuno transcurre entre risas pero sin quitar los ojos de la puerta, esperando que aparezcan Vito y Fredo (de la agencia de publicidad dos portales más arriba) y nos cosan a balazos con las Thompson para redondear la secuencia con cuerpos que se derrumban sobre las sillas, pelos mojándose en el café y paredes llenas de gotas color pantone 032 C.

Posted by P. at 26 de Octubre 2005 a las 07:45 PM
Comments

Llevo tiempo (años) leyendole, me gusta como ve las cosas, pero no se lo voy a decir; valla que se lo crea :)

Posted by: Japa on 28 de Octubre 2005 a las 12:41 AM

Las gotas pantone 032 C salen fatal, tenga cuidado con la camisa.

Posted by: shhhhh!! on 28 de Octubre 2005 a las 07:03 PM

Cuando trabajaba en la agencia de publicidad en Costa Rica teníamos un rito mas o menos parecido: íbamos a almorzar, los del grupo creativo B, al restaurante chino de la esquina, pedíamos la mesa redonda con ocho asientos en el fondo aunque fueramos seis y jugábamos en la comida con la idea de que éramos mafiosos y esa era nuestra guarida; siempre esperando que se aparecieran los del grupo A para hacerles mala cara y tirarles el chop suei... cosas curiosas de las agencias... igual. Bueno leerle. Saludos

Posted by: alejo Valdivia on 2 de Noviembre 2005 a las 05:10 PM

jolines!
cómo te pega ese ambiente que describes en el desayuno con los del trabajo, todos de negro y así tan misteriosos... ;-p

CB?
buenísimo
stoy curiosa,
saludos,

Posted by: ... on 7 de Noviembre 2005 a las 12:39 AM
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